viernes, 2 de enero de 2026

David Martín. Desde Santa Olalla con humildad, amor y pasión.

Año nuevo, publicación nueva. Primeros días de este 2026 donde espero que pueda seguir compartiendo con todos vosotros muchas más entrevistas, aventuras del deporte y de la vida. 

Hoy voy a compartir con todos una entrevista a David Martín. David es un deportista de Santa Olalla un pueblo de Toledo. David es ante todo buena persona y aunque de momento no tengo la suerte de conocer es de esas personas que sin haber visto en primera persona sabes como es.

Un luchador, un guerrero, un atleta que intenta ser mejor pero ante todo crecer como persona. 

En la entrevista vamos a conocer un poco que es el hirox, vamos a conocer como fue esa aventura el pasado 27 de septiembre en los 80 kms por Enzo y vamos a conocer un poco más a esa persona aventurera y soñadora con buen corazón.


                                  

Bienvenido al blog David. Primeros metros del año 26. Cómo ha sido este ya pasado 2025 para ti?

En primer lugar, quiero desear a todo el mundo un feliz 2026 y darte las gracias de corazón por contar conmigo.

Este inicio de año lo estoy viviendo con calma y con lo más importante: disfrutando de mi familia, entrenando y cargado de ilusión, porque se viene un 2026 lleno de retos.

2025 ha sido un año de mucho proceso y aprendizaje. Ha significado construir una versión mejor de mí mismo a base de disciplina, constancia y sacrificio. He vivido retos y competiciones que no voy a olvidar nunca, y por eso puedo decir que ha sido un año increíble.

Aun así, siento que solo ha sido el comienzo, y tengo la certeza de que 2026 será todavía mejor.

¿Y este 2026? ¿Cómo lo tienes planificado? ¿Alguna fecha marcada en color rojo?

Este 2026 viene muy bien planificado y con muchísimos objetivos por delante. El primer semestre, sobre todo, está cargado de competiciones que me motivan mucho y que me obligan a estar siempre enfocado.

Tendré pruebas de formato híbrido como Hybrid Day, que es muy similar a HYROX, también HYROX Bilbao, el Maratón de Madrid y varios retos de larga distancia como los 50 km del Soplao o los 101 km de Ronda, si finalmente tengo la suerte de poder estar en la salida.

Pero si hay una fecha marcada en rojo en el calendario, esa es sin duda el 28 de marzo, con los 102 km de la comarca, una de mis competiciones preferidas y una prueba muy especial para mí, tanto a nivel deportivo como personal.

Antes de nada me gustaría saber un poco quien es David Martín y como empieza en el mundo del deporte. ¿Has hecho deporte desde pequeño o has empezado hace pocos años?

Soy una persona normal, como cualquiera. Tengo mi trabajo de siempre llevo ya nueve años en la misma empresa, aunque muchas veces la gente piense que no trabajo jeje y una vida sencilla.

En cuanto al deporte, sí que es verdad que siempre ha estado ahí de alguna manera. De pequeño practiqué kárate, jugué al fútbol y salía a correr de vez en cuando, pero nunca fui realmente constante. Entrenaba una temporada y lo dejaba, volvía a empezar y otra vez lo mismo. Incluso he pasado etapas largas sin hacer absolutamente nada.

La realidad es que la constancia, el correr de forma regular, competir y no abandonar es algo relativamente reciente en mi vida. Llevo, como mucho, año y medio o dos años siendo disciplinado.

Por eso siempre digo que, en este mundo, prácticamente acabo de empezar. Y quizá esa sea una de las claves: haber entendido que no va de hacer mucho durante poco tiempo, sino de no dejarlo.

Entreno, mentalidad y disciplina. He visto estas tres palabras en tu biografía que significan para ti. 

Para mí, entreno, mentalidad y disciplina no son solo palabras bonitas, son una forma de vivir.

 El entreno es el momento del día en el que me encuentro conmigo mismo. No siempre apetece, no siempre estás fuerte, pero siempre te enseña algo. A respetar el proceso, a escuchar tu cuerpo y a entender que cada día suma, incluso los días malos.

La mentalidad es lo que te mantiene cuando el cuerpo quiere parar. Es aprender a convivir con el cansancio, con el miedo y con las dudas, y aun así seguir adelante. No hablo de ser invencible, sino de no rendirse cuando las cosas se ponen difíciles.

Y la disciplina es la base de todo. No es motivación, es compromiso. Es entrenar cuando nadie te ve, cuando no hay aplausos y cuando podrías elegir el camino fácil.

Estas tres cosas me han enseñado que no solo mejoro como deportista, sino también como persona. Y eso, para mí, es lo más importante.



¿Qué significa el 27 de septiembre para ti? Es una fecha que seguro nunca vas a olvidar. 

El 27 de septiembre es una fecha que voy a llevar conmigo toda la vida. Es el día de los 80 km por Enzo, y sinceramente, todavía hoy me cuesta encontrar palabras para describir todo lo que sentí.

Fue un día de unión, de solidaridad y de emoción pura. Algo que nació desde el corazón y que creció de una forma increíble.Ver a tanta gente unida por una misma causa empujando en la misma dirección, fue algo que me marcó para siempre.

Lo más bonito de todo es que nunca lo sentí como “mi reto”. Fue el reto de todos. De cada persona que corrió, caminó, apoyó, compartió o simplemente estuvo ahí.

Cuando algo se hace con el corazón, es muy difícil pararlo. Y eso fue exactamente lo que ocurrió ese día. Por eso me siento tan orgulloso y tan agradecido. Es un recuerdo que no se borra.

¿Cómo nace en su día ese reto donde decides hacer los 80 kms para ayudar a nuestro compañero Enzo?Por qué 80 kms? Y por que con Enzo. Cuéntanos un poco quien es Enzo para las personas que no sean de por aquí y quizás no sepan muy bien quien es. 

Si me permites, antes de hablar del reto, me gustaría hablar de Enzo, porque él es el verdadero protagonista y el auténtico héroe de todo esto.

Enzo es un niño que está a punto de cumplir dos años y que convive con una enfermedad ultrarrara. Una de esas realidades duras que nadie elige y que te cambian la vida desde el primer día. Necesita muchas terapias, material adaptado como carricoche, silla especial, audífonos y un largo etcétera que forma parte de su día a día.

Pero Enzo no está solo. Detrás de él hay una familia increíble y una comunidad entera que, de una forma u otra, empuja para que nunca se sientan solos.

La idea del reto nace casi sin buscarlo. El día que me quedé sin dorsal en la primera carrera solidaria por Enzo, en su pueblo, Escalonilla. A partir de ahí empecé a interesarme más, a conocer su historia y a sentir que tenía que hacer algo más.

En un primer momento pensé en unir Santa Olalla con Madrid, llegar hasta la Puerta del Sol. Al medir la distancia, salían justo 80 kilómetros. Pero dándole vueltas, entendí que lo verdaderamente importante no era el destino, sino el camino.

Quería que fuese algo cercano, algo que uniera a la gente que conoce a Enzo, a los pueblos de nuestra comarca. Que no fuera solo correr, sino crear unión, emoción y conciencia. Y así nació el recorrido por nuestros pueblos.

Los 80 kilómetros se quedaron porque, desde el primer momento, sentí que no iba a ser un reto mío, sino un movimiento de todos por Enzo.

¿Qué fue lo más complicado de organizar? Que fue lo que mas te costó de toda esa aventura?

Sin duda, lo más complicado fue el tiempo. Mi día a día es el de mucha gente: paso alrededor de doce horas fuera de casa entre el trabajo y las obligaciones. A eso hay que sumarle entrenar entre dos y dos horas y media, intentar cuidar a la familia, a los amigos y algo tan importante como descansar.

Este año, por ejemplo, decidí no irme de vacaciones. No porque no pudiera o no tuviera tiempo, sino porque sentí que quedarme aquí iba a darle un empujón importante al reto. Y lo hice con todo el gusto del mundo, convencido de que merecía la pena.

El reto empezó a tomar forma en marzo y se celebró en septiembre, y durante todos esos meses no fallé ni un solo día. Hubo que hablar con patrocinadores, con personas que querían colaborar, con empresas y con los ayuntamientos de todos los pueblos por los que íbamos a pasar. Todo eso mientras la vida seguía su curso normal.

También hubo detalles que se convirtieron en algo muy especial, como el diseño de los calcetines. Ver que se vendieron más de 300 pares y, sobre todo, ver a la gente entrenar y competir con ellos puestos es algo que emociona mucho, tanto a mí como a la familia de Enzo.

Y nada de esto habría sido posible sin las personas que me rodean. Mis amigos estuvieron ahí desde el primer día, ayudándome a diseñar el recorrido y acompañándome en cada paso hasta cruzar la meta el 27 de septiembre.

Pero si hay alguien imprescindible en todo este camino, esa es mi hermana. Fue la primera persona a la que se lo conté y recuerdo perfectamente sus palabras: “Va a ser increíble”. Ha sido un eslabón principal, me acompaña siempre en todo y su apoyo incondicional ha sido clave para que este reto saliera adelante.

Al final, lo más duro fue el esfuerzo diario que no se ve, pero también lo más bonito: sentir que no caminaba solo, que éramos un equipo, una familia empujando por algo mucho más grande que nosotros.

¿Es esa distancia que hiciste del reto de Enzo la más larga que has hecho? O En tu haber hay pruebas de estas distancias tan duras que ya has hecho. 

No, los 80 km por Enzo no fueron la distancia más larga que he corrido, aunque sí uno de los retos más especiales que he vivido. Mi estreno en larga distancia fue en los 102 km de la comarca, y por eso tiene un valor enorme para mí.

Esa carrera me enseñó muchísimo y, si mi condición física y salud me lo permiten, mi objetivo es no perder la oportunidad de repetirla cada año.

Llevo relativamente poco tiempo en esto, y para mí completar pruebas así es un logro enorme. Cada kilómetro es un recordatorio de todo lo que se puede conseguir con constancia, esfuerzo y corazón.

Mucha gente te acompañó para hacer diferentes tramos que iban pasando por pueblos de la zona. Que pueblos fueron y mas o menos que distancia había de unos a otros. 

A lo largo del recorrido, mucha gente se fue sumando en distintos tramos, y eso hizo que la experiencia fuera aún más especial. La salida en mi pueblo, Santa Olalla, fue increíble: el alcalde y los concejales se implicaron al 100 % desde las 6 de la mañana, y la energía de la gente se notaba desde el primer kilómetro.

El recorrido pasó por Carriches, Carpio de Tajo, La Mata, Carmena, Alcabón, Val de Santo Domingo, Novés, Huecas, Barcience, Torrijos, Gerindote y terminó en Escalonilla, donde estaba la última etapa y la llegada.

Entre los pueblos, las distancias eran asumibles para todos. La más larga fue de unos 15 km, y el resto rondaba entre 4 y 7 km. Creo que diseñarlo así hizo que el reto fuera más llevadero y accesible, permitiendo que más gente pudiera acompañarnos y sentir que formaba parte de la aventura.

Especialmente emocionante fue el tramo de Torrijos a Escalonilla, donde se concentró todo el apoyo, la solidaridad y el cariño de la gente. Ver cómo la comunidad se volcaba en cada pueblo fue algo que no olvidaré nunca.



¿Cómo fue esa llegada? Que sientes al recordar que es volver a vivir todo lo que significó ese día para ti y para todas las personas que de una u otra forma te acompañaron. 

La llegada fue increíble, una mezcla de emociones difícil de explicar con palabras. Allí estaba mi familia, la familia de Enzo, Enzo mismo, amigos míos e incluso algunos integrantes de mi equipo de running, NSN. Conforme nos acercábamos, recibíamos llamadas de gente de distintos pueblos diciendo que había muchísima gente esperándonos, y la sensación fue simplemente inolvidable.

Coincidía con las fiestas locales de Torrijos, y aun así la comunidad se volcó para recibirnos. Estoy profundamente agradecido por todo el apoyo y el cariño que sentimos.

Sí que se me quedó una espinita: me hubiera gustado poder pasar más tiempo con todos, hablar más, compartir cada momento pero estaba completamente K.O. y necesitaba descansar.

Recordar ese día es como volver a vivirlo, sentir la ilusión, la solidaridad y la unión de todos los que hicieron posible el reto. Y desde aquí les mando un abrazo enorme a todos.

Y quién sabe… ¿quizá este año nos atrevamos con 100 km por Enzo?

He leído en tu biografía HYROX. Cuéntanos que es porque es algo que desconozco y veo que estás entrenando duro para ello. ¿En qué consiste esta prueba?

HYROX es un deporte relativamente nuevo y al que estoy completamente enganchado. Para explicarlo de forma sencilla, consiste en correr 1000 metros entre cada uno de los ejercicios o “workouts”. En total son 8 kilómetros de carrera y 8 workouts distintos, que combinan fuerza, resistencia y técnica.

Es donde estoy más centrado últimamente, aunque combinar larga distancia con HYROX requiere mucho tiempo y organización. Cada sesión me exige darlo todo, y el nivel es alto, pero para mí no se trata solo de competir contra otros: mi principal rival soy yo mismo, buscando mejorar y superar mis propios límites cada día.

Lo bonito de HYROX es que es muy completo, desafiante y constante, y me ha enseñado a gestionar esfuerzo, mentalidad y disciplina como nunca antes.



¿Qué es aquello que te cuesta más en el día a día en cuanto a la preparación?

Lo que más me cuesta es gestionar el tiempo y el cansancio. Mi horario de trabajo es de tarde, así que para poder entrenar madrugo mucho, y no siempre es fácil combinar el sueño, los entrenamientos y la vida familiar. Soy muy familiar, me encanta pasar tiempo con mi sobrino, mi hermana y mis padres, y no quiero sacrificar esos momentos. Entre el trabajo, la familia y los entrenos, hay días en los que parece que no hay suficientes horas.

A veces los entrenos me apetece menos, o estoy cansado después de todo el día, y ahí es cuando realmente entra en juego la disciplina y la mentalidad que siempre intento mantener.

También me cuesta no saltarme descansos o forzar demasiado cuando el cuerpo me pide parar. Aprender a escucharme y a equilibrar esfuerzo y recuperación ha sido un proceso constante, pero creo que es clave para poder mantenerme consistente y rendir al máximo en cada reto.

Al final, lo más duro es ser constante cuando nadie te ve y seguir empujando por algo que a veces solo tú sientes en tu interior, mientras intentas no perderte los momentos que más importan con tu familia.

¿Qué dirías a esa persona que quizás no haga mucho deporte o que no practique nada y se vea sin opciones de hacer algo porque no cree o no confía en si mismo?

Yo también he pasado por eso. De pequeño era gordito, no confiaba en mí mismo y muchas veces pensaba que no podía hacer nada. Pero la realidad es que todo el mundo tiene opciones en el deporte, solo hace falta dar el primer paso.

La clave está en empezar poco a poco, marcarte pequeños objetivos y celebrar cada meta que consigas. Esos pequeños logros son los que van construyendo confianza y motivación.

Pero lo más importante es esto: si tú no confías en ti mismo, nadie más lo hará por ti. Creer en ti es lo primero y lo más importante.

Y si alguien quiere algún día hablar conmigo, contarme sus dudas o pedir consejo, aquí estoy. No soy profesional ni entrenador, pero he pasado por lo mismo, sé lo que se siente al empezar desde cero y, si yo pude, cualquiera puede.

Siempre transmites ser buena persona y mucha fortaleza. ¿Hay algún momento en que David siente un bajón anímico que le cueste seguir ese camino? ¿Qué es aquello que te hace levantar en esos momentos de flaqueza? 

Para unos seré buena persona y para otros no tanto, pero lo importante para mí es transmitir lo que soy y los valores que tengo. También tengo mi carácter, mis fallos, y sé que no puedo gustar a todo el mundo.

Claro que hay momentos de bajón, soy una persona como cualquier otra, con mi vida, mis problemas y mis dudas. Pero intento sacar siempre la parte positiva de todo y seguir adelante.

Lo que me hace levantarme en esos momentos es mi entorno, las personas que me apoyan y los motivos por los que empecé todo esto. Pienso mucho en superarme, en aprender de la caída y en seguir adelante, y eso me da fuerza para no quedarme parado.

Al final, la vida tiene altibajos, y lo que cuenta es cómo decides levantarte cada vez que caes.

Si crees que se me ha olvidado algo y crees de mencionar dime o si quieres utilizar esta pregunta para una despedida a todas las personas que siguen el blog.

Quiero dar las gracias a ti y a todos los que me leen. De verdad, de corazón, cada mensaje, cada gesto y cada palabra me da energía y me hace sentir acompañado en este camino.

Mi mensaje es simple: no importa en qué punto estés, ni cuántos errores hayas tenido, ni lo difícil que parezca algo. Siempre hay una oportunidad para empezar, para mejorar y para superarse. Todo comienza por dar el primer paso y no rendirse, incluso cuando las cosas se pongan difíciles.

La vida es mejor cuando la compartes con los demás: con tu familia, tus amigos y con todos los que, aunque no los conozcas, te animan a seguir.

Gracias por acompañarme en este viaje, por creer en causas como la de Enzo y por ser parte de esta historia. Seguid soñando, luchando y disfrutando, porque al final, cada pequeño esfuerzo cuenta y nos hace mejores personas.


Sigue tu ritmo y llegarás a tu meta con: David Martín

Espero que os haya gustado la entrevista. Es su día a día, lo que ha hecho, lo que está preparando en silencio, con humildad, con cariño y a la vez seguro que también con sus miedos como con su fortaleza. 



David y Enzo, Enzo y David junto a toda la comunidad que ayudó hacer esa gesta de los 80 kms por Enzo dieron todo por una gran causa y ser todos juntos esa montaña de solidaridad. En prensa como veis arriba también quedó reflejado y la verdad que sin conocerte me siento orgulloso de saber de tí. 

David además deja abierta una puerta en la entrevista para hacer los 100 kms por Enzo. Yo desde esta misma entrevista te digo que si das el paso cuenta conmigo para lo que pueda hacer y aportar humildemente mi granito de arena. 

Gracias David por la entrevista, gracias por ser como eres y gracias por tanto como has hecho, haces y se que harás ya no solo como deportista sino como persona. 


 El blog de teko. Sigue tu ritmo y llegarás a tu meta.






No hay comentarios:

Publicar un comentario